(vía everyonelovesgifs)
Desorden en las habitaciones del corazón
Era yo, y siempre solo yo, el de las palabras inmensamente bonitas. Tan puras y tan bellas, tan terriblemente verdaderas…. Pero sentí, expresé y se fragmentó mi corazón. Demasiado tiempo perdido, tal vez. Pero más tarde pude comprender que los deseos son la prueba más evidente de que nunca supimos quiénes somos, qué seremos.
Hablan de eternidad cuando no son más que simples motas de polvo pasajeras. ¡Tanto empeño por un fantasioso para siempre! ¿Para qué? ¿Protección, compañía, un seguro de vida? Y lo tienes luego en las narices ¡y no lo ves! No lo quieres ver.
¿El amor de tu vida? ¿O un antimágico final? Si luego sentimos el compromiso, y consigo llega el maldito miedo que se nos devora...
Fue por ello que me rendí y, hasta tal punto, que mi corazón enmudecí.









