Desorden en las habitaciones del corazón

Era yo, y siempre solo yo, el de las palabras inmensamente bonitas. Tan puras y tan bellas, tan terriblemente verdaderas…. Pero sentí, expresé y se fragmentó mi corazón. Demasiado tiempo perdido, tal vez. Pero más tarde pude comprender que los deseos son la prueba más evidente de que nunca supimos quiénes somos, qué seremos.

Hablan de eternidad cuando no son más que simples motas de polvo pasajeras. ¡Tanto empeño por un fantasioso para siempre! ¿Para qué? ¿Protección, compañía, un seguro de vida? Y lo tienes luego en las narices ¡y no lo ves! No lo quieres ver.

¿El amor de tu vida? ¿O un antimágico final? Si luego sentimos el compromiso, y consigo llega el maldito miedo que se nos devora...

Fue por ello que me rendí y, hasta tal punto, que mi corazón enmudecí.



(vía azraelam)


Cuerpo papel, mundo borrador, sueños pintura.

Cuerpo papel, mundo borrador, sueños pintura.


locksterx:

Austin Wolf & Jayden Tyler | RandyBlue.com

(vía justcallmeed)


Noches eternas y encafeinadas.

Noches eternas y encafeinadas.


cafezinhos:

Ilustração fofa com vários tipos de café!

cafezinhos:

Ilustração fofa com vários tipos de café!


(vía juliocaesar)


Lloran las precisas maneras con las que la música describe mi sentivida.


(vía scamp-79)


(vía notyourprince)


(vía notyourprince)


Inspiración VS Arte VS Subconsciente

Entonces los días se vuelven inciertos, verídicos, palpables…, un sumiso electrocampo de ideales incinerados. La verdad se vuelve mentira y lo improbable se hace eterno. Eterno como un sinfín de visiones cuyos ojos no pueden ser más idolatrados que una mirada que grita sin mirar, todo aquello que soñaste y creíste que jamás podría hacerse realidad. Pero la verdad primera se acerca lenta, encapuchada y sigilosa. Pretende sorprenderte, y lo logra. Te quiere hacer derramar unas lágrimas ácidas que encadenan un sentimiento tan extraño, tan viejo amigo y tan absurdo, que terminas temblando en una trayectoria de puta, pura e ‘hirviente’ incomprensión banal.


Según la mitología griega, los seres humanos fueron creados originalmente con cuatro brazos, cuatro piernas y una cabeza con dos caras. Ante el temor de su poder, Zeus los dividió en dos seres separados, condenándolos a pasar sus vidas en busca de sus otras mitades.
Platón